Cúrcuma

La cúrcuma, Cúrcuma longa, es una planta de la familia Zingiberácea, originaria del sudeste asiático.

De uso versátil, como colorante en productos industriales y cosméticos, en  gastronomía, se utiliza  como especia aromática, En el campo de la salud, desde antaño, se le ha conocido por sus propiedades antiinflamatorias, antioxidantes, anticancerígenas y antibacteriales. .

Su  aporte calórico es poco significativo, teniendo en cuenta que para cocinar se utiliza  muy bajas cantidades.

 

El principio activo de la cúrcuma es la curcumina y sus efectos antioxidantes y antinflamatorios, demostrados en diversos estudios científicos, la hacen muy apta para ser utilizada x el deportista.

 

PROPIEDADES:

 

Antiinflamatorio

La curcumina inhibe las  prostaglandinas inflamatorias. Se ha demostrado su eficacia en la inhibición de las enzimas ciclooxigenasa-2 (COX-2), óxido nítrico sintetasa (ONS) y lipooxigenasa (LOX), todas mediadoras de los procesos inflamatorios.

 

La deficiente regulación de la COX-2 y/o ONS puede derivar en una activación de los mecanismos fisiopatológicos asociados con la aparición de ciertos tipos de cáncer y alteraciones inflamatorias.

Por otra parte inhibe la activación de varios factores de transcripción asociados a la inflamación intestinal como el factor nuclear Kappa-ß (NFk ß) y las ß-catequinas.

Antioxidante

El estrés oxidativo mantiene una relación proporcional con la grasa visceral con lo cual  el estrés oxidativo es un precursor aterosclerótico e inminente factor de riesgo cardiovascular.

 

La curcumina posee importantes efectos antioxidantes, reduciendo la concentración de MRO, lo cual le proporciona un papel fundamental en la prevención de enfermedades cardiovasculares y demás patologías relacionadas con la inflamación sistémica y el estrés oxidativo

 

En farmacología se usa en las enfermedades relacionadas con procesos inflamatorios, como la hiperplasia benigna de próstata, retinopatía y microangiopatía diabética y la osteoartritis, con resultado favorables.

 

Los estudios científicos sobre el uso de la curcumina como suplemento deportivo para la prevención de lesiones, recuperación muscular, en humanos, son limitados. Por este motivo hay que estar abierto a posteriores investigaciones.

Se ha identificado que el estrés oxidativo juega un papel considerable en la aparición de la fatiga durante la práctica del deporte, además del daño muscular y deterioro en su funcionalidad.  Estos resultados acarrean un mayor riesgo de lesiones y reducción del rendimiento. El curcuminoide reduce la concentración de radicales libres y por ende, el estrés oxidativo, suponiendo una alternativa a considerar en el mantenimiento del rendimiento.

 

Posiblemente el mecanismo de acción de la curcumina es el aumento en la concentración de glutatión, importante antioxidante intracelular.

Las investigaciones muestran el efecto positivo de la suplementación con curcumina en la reducción de la concentración de citoquinas proinflamatorias y la regeneración muscular en ratas, así como la disminución del dolor muscular de aparición tardía.

 

Se han encontrado resultados favorables en la disminución del daño muscular y la recuperación muscular postejercicio.

 

 

La dosis recomendada de cúrcuma,  es de 300 a 600 mg diarios; o bien, incluirla en la alimentación diaria, en sus diferentes presentaciones.

Es importante mencionar que, como todo medicamento, su uso en  dosis altas, en su forma de suplemento, tiene efectos secundarios desfavorables para la salud.

Está contraindicado en casos de hepatotoxicidad y cálculos biliares, úlcera gástrica y gastritis. También se desaconseja en pacientes en tratamiento con  anticoagulantes.

No se recomienda su consumo en embarazo y lactancia por falta de estudios.